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LAS BREÑAS: entre modernismo y tradición

El pueblo de Las Breñas, ubicado entre las Salinas de Janubio y la montaña “Atalaya de Femés”, no se encuentra en las rutas de paso más frecuentes. Hay que tener un motivo para llegar hasta ahí ya que no se pasa por Las Breñas sin intención de visitarla. Originalmente establecido como núcleo urbano para los trabajadores de las cercanas Salinas de Janubio, hoy tanto los lugareños como los numerosos residentes foráneos disfrutan de la tranquilidad y las espectaculares vistas de este pueblo: es perfecto para aquellas personas que buscan un lugar diferente. El centro turístico de Playa Blanca y el pueblo de Yaiza, capital del municipio, están a solo 10 minutos de distancia.

 

Las Breñas es un pueblo extenso: en su centro se encuentran la iglesia, la pequeña plaza y un parque. La plaza del pueblo lleva el nombre de Víctor Fernández Gopar, conocido poeta y autor de “Las Seguidillas del Salinero”. De hecho, todos los años se celebra en Yaiza un festival de música folclórica en su honor. En Las Breñas el grupo folclórico “La Parranda Janubio” se reúne cada semana en el Centro Sociocultural para ensayar sus canciones y bailes. Este pequeño centro tiene el único restaurante del pueblo y es el lugar de encuentro preferido por los habitantes. Este mismo establecimiento cuenta con una pequeña biblioteca, y una sala de informática con conexión internet lo que permite ofrecer cursos gratuitos de manualidades e informática. Además de estas actividades, los locales del centro sociocultural también se utilizan para celebrar fiestas. La más importante es la fiesta en honor al patrón del pueblo San Luís Gonzaga, y se celebra el día 21 de junio. En esta ocasión se reúnen en el centro del pueblo varios artistas lo que enriquece el ya completo programa de festejos. 

Las Breñas ha conservado el encanto de un típico pueblo lanzaroteño, donde el turismo no tuvo ningún impacto.

Asimismo, en Las Breñas se podrá observar una interesante mezcla de arquitecturas: desde las más tradicionales lanzaroteñas hasta las más modernas y amplias. Sin embargo, no hay edificaciones que destaquen: todas las casas son villas construidas en medio de amplias y bellas parcelas. Algunos habitantes viven en casas rurales, de concepción arquitectónica tradicional, es decir, con paredes blancas, puertas y ventanas verdes y distribuidas alrededor de una terraza central. Otros han comprado las casas de los antiguos salineros y las han reformado con mucho cariño y detalle. Las construcciones más recientes aprovechan la altitud y la excepcional ubicación del pueblo. Gran parte de las propiedades tienen un pequeño huerto donde cultivan todo tipo de verduras y muchos habitantes han convertido su terreno en frondosos jardines. De esta forma en Las Breñas se ha conservado el encanto de un típico pueblo lanzaroteño donde el turismo no tuvo ningún impacto. Los vecinos se conocen, las puertas de las viviendas están siempre abiertas y la ropa viene tendida en los jardines como antaño: imágenes que hoy en día solo se ven en algunos documentales. Los visitantes que vienen de las grandes ciudades y aglomeraciones europeas quedan generalmente maravillados al contemplar este peculiar paisaje.

 

Desde hace años, algunos personajes famosos viven en Las Breñas con lo cual han dado al pueblo la fama de “pueblo de artistas”. Por ejemplo, el músico alemán Stefan Remmler - ¿Quién no se acuerda de la canción “Da da da”? - ha mencionado en varias entrevistas el ambiente acogedor de su nuevo hogar: “Hoy en día encuentro una atmósfera muy especial sólo en los bares de Lanzarote donde vivo. Existen aun esos bares donde toda la familia pasa el domingo, donde los hombres juegan a las cartas, los niños corretean por todas partes y la televisión está siempre encendida. A mí, me encanta. Me parece muy acogedor.”  Asimismo, otros artistas, deportistas o personajes del mundo de los medios de comunicación comparten esta experiencia y han encontrado en Las Breñas una tranquilidad inspiradora, perfecta para olvidar el estrés urbano. 

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